Salmos para bodas (lecturas y oraciones)

salmos y oraciones para bodas

¿No tienes claro que son los salmos para bodas? ¿Te vas a casar próximamente por la iglesia? Si este es es tu caso, lo primero que debes saber es que los salmos para bodas son uno de los momentos más emotivos que puede haber en la ceremonia religiosa de una boda.

El matrimonio es uno de los grandes pilares sobre los que se sustenta la religión católica, por eso en una boda cristiana no deben faltar los salmos para bodas cristianas, ya que forma parte de la tradición.

Muchas parejas dejan esta misión en manos del sacerdote, sin embargo te aconsejamos que elijáis entre tu pareja y tú algunos salmos para vuestra ceremonia.

Así estas lecturas para la boda tendrán un carácter más personalizado y os sentiréis más en conexión con lo que se está diciendo.

¿Qué son los salmos?

Los salmos son lecturas de la Biblia que forman parte de la misa en la parte litúrgica. Son los textos litúrgicos. Conforman 5 libros de la Biblia del antiguo testamento que están llenos de cánticos y de poesías.

La elección de los salmos es libre, los que cada pareja decida. Aunque es importante que haya siempre una o dos lecturas, que serían una del antiguo o del nuevo testamento, y otra del evangelio.

Si además quieres darle un aire más místico y sentimental al casamiento, podéis inspiraros en El Evangelios de San Mateo, ya que sus oraciones hablan desde un corazón puro y dichoso y son palabras dignas para una ceremonia de boda.

¿Cuándo se leen los salmos y oraciones?

Las oraciones para bodas tienen un orden dentro de la ceremonia religiosa. Pues no olvidemos que este ritual, es decir el ritual de la boda, se celebra desde hace siglos y siempre ha seguido un orden similar.

Por eso, si vas a casarte es conveniente que conozcas bien el orden que sigue la ceremonia católica, para saber así, en qué momento hacer la lectura de los salmos que elijáis.

¿Cuáles son los textos en una ceremonia católica?

  • Rito de la entrada. Aquí se engloba la parte del saludo y de la oración colectiva.
  • La liturgia de la palabra. Este es el momento en el que se encuentran las lecturas de los testamentos y la lectura del evangelio.
  • El rito del matrimonio. En esta parte hace referencia al escrutinio, consentimiento, los anillos, las arras, la oración de los fieles y el padrenuestro.
  • Rito de conclusión. Esta es la parte final, que engloba la bendición nupcial y la despedida.

Ejemplos de salmos para ceremonia religiosa

Aquí te proponemos algunos salmos preciosos para el día de tu boda.

Salmo 111 (112). 1-2. 3-4. 5-7A. 7BC-8.9: 

“Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor”.

Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.

Dichoso quien teme al Señor.

Y ama de corazón sus mandatos.

Su linaje será poderoso en la tierra,

la descendencia del justo será bendita.

(Todos) Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.

En su casa habrá riquezas y abundancia,

su caridad es constante, sin falta.

En las tinieblas brilla como una luz

el que es justo, clemente y compasivo.

(Todos) Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.

Dichoso el que se apiada y presta,

y administra rectamente sus asuntos.

El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo.

(Todos) Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.

No temerá las malas noticias,

su corazón está firme en el Señor.

Su corazón está seguro, sin temor,

hasta ver derrotados a sus enemigos.

(Todos) Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.

Reparte limosna a los pobres,

su caridad es constante, sin falta

y alzará la frente con dignidad.

(Todos) Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.

Salmo 127 (128). 1-2. 3. 4-5 ac y 6a: 

“Dichosos los que temen al Señor”

Dichoso el que teme al Señor

y sigue sus caminos.

Comerás del fruto de tu trabajo,

serás dichoso, te irá bien.

(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

Tu mujer, como parra fecunda,

en medio de tu casa; tus hijos,

como renuevos de olivo,

alrededor de tu mesa.

(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

Ésta es la bendición del hombre

que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sión,

que veas la prosperidad de Jerusalén

todos los días de tu vida.

(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

Salmo 33 (34), 2-3. 4-5. 6-7. 8-9: 

“Gusten y vean qué bueno es el Señor”

Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloría en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren.

(Todos) Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Proclamad conmigo la misericordia del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor y me respondió, me libró de todas mis ansias.

(Todos) Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Contempladlo y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará.

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias.

(Todos) Gustad y ved qué bueno es el Señor.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege.

Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él.

(Todos) Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Salmo 144 (145). 8-9. 10 y 15. 17. 18:

“El Señor es bueno con todos”.

El Señor es bueno con todos

El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas.

(Todos) El Señor es bueno con todos.

Que todas sus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles.

Los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo.

(Todos) El Señor es bueno con todos.

El Señor es justo en todos sus caminos,

es bondadoso en todas sus acciones.

Cerca está el Señor de los que lo invocan,

de los que lo invocan sinceramente.

(Todos) El Señor es bueno con todos.